jueves, diciembre 22, 2005

El Observador | La izquierda quedó enfrentada dentro y fuera del Parlamento

El Observador del 22 de Diciembre de 2005

EL SENADO APROBÓ EL TRATADO CON EEUU EN MEDIO DE LA VIOLENCIA PROTAGONIZADA POR COMUNISTAS Y RADICALES
La izquierda quedó enfrentada dentro y fuera del Parlamento

El senador Cid culpó a Lorier por los insultos desde las barras a los legisladores frentistas



POR M. CAVALLO Y P. SOLARI DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

Muchas veces la izquierda dijo que los blancos integrábamos el club de serviles de los Estados Unidos. Entonces, bienvenidos compañeros de la izquierda al club de serviles”, les espetó ayer el senador nacionalista Jorge Larrañaga a los parlamentarios del Frente Amplio durante la discusión del tratado de inversiones con la potencia del Norte, generando una fuerte reacción de las bases y dirigentes del Partido Comunista que se encontraban en las barras del Senado.
Éstos insultaron a los parlamentarios frenteamplistas y les lanzaron papel higiénico. Las fuerzas del seguridad desalojaron las barras, por momentos con violencia, mientras el senador Alberto Cid (Asamblea Uruguay) recriminaba fuertemente a su compañero, el senador comunista Eduardo Lorier, que todo era por su culpa. Poco después, y en voz más alta, el senador tupamaro Eleuterio Fernández Huidobro criticó con fiereza a los comunistas por oponerse a la iniciativa (ver recuadro).
Finalmente, el Senado aprobó ayer por amplia mayoría, luego de una agitada sesión en la que se registraron varios incidentes, el tratado de promoción y protección de inversiones con Estados Unidos. El único voto en contra fue el del senador comunista Lorier.
La sesión comenzó puntualmente a la hora 16. El presidente del Senado, Rodolfo Nin Novoa advirtió al público, que todavía no era numeroso, que sería desalojado de las barras ante cualquier tipo de manifestación. Se podía percibir una importante presencia de efectivos de seguridad de particular y unos policías con uniforme, algo no habitual en el Parlamento.
Las barras ya estaban colmadas para cuando el senador socialista José Korzeniak reconoció que el tratado de inversiones no es un tema “sencillo” y que le tocaba aspectos de su “antiimperialismo”, aunque remarcó que los tres aspectos más controversiales del acuerdo fueron modificados el 4 de noviembre pasado en la cumbre de Mar del Plata.
En tal sentido remarcó como un “logro” del actual gobierno el hecho de que por primera vez, a solicitud de un país latinoamericano, los Estados Unidos modificaron un acuerdo de este tipo.
Posteriormente, el nacionalista Larrañaga tuvo una irónica intervención en la que dijo que los cambios propuestos por el gobierno son “insignificantes” y definió el acuerdo comercial como el tratado de la trilogía Batlle-Vázquez-Bush. También se refirió a las expresiones del ministro de Ganadería, José Mujica, quien al referirse al tratado dijo en su momento que si debía comerse “un sapo o pan podrido” para lograr inversiones lo haría. Larrañaga dijo que la izquierda ahora “tiene una manifiesta indigestión” y acotó que “entre pan podrido y sapos, la ingesta va a ser tremenda”. Ello provocó hilaridad en algunos senadores de la oposición y en gran parte del público en las barras, mayoritariamente representantes del Partido Comunista, entre quienes estaba el ex diputado Pedro Balbi. “Muchas veces la izquierda dijo que los blancos integrábamos el club de serviles de los Estados Unidos. Entonces, bienvenidos compañeros al club de serviles”, dijo y desató el escándalo.

“Tupamaros fascistas”. En ese instante las barras no se contuvieron y comenzaron a aplaudir y, sobre todo, a insultar a los legisladores de la izquierda. Mientras muchos coreaban “viva el Partido Comunista” y “a luchar por un gobierno obrero y popular”.
“Alcahuetes”, “vende Patria”, “corruptos”, “tupamaros fascistas”, “hijos de puta”, fueron otras de las cosas que se escucharon cuando las fuerzas del orden comenzaban a desalojar las barras.
Asimismo, parte del público arrojó sobre los senadores rollos de papel higiénico. Además, la juventud del 26 de Marzo lanzó al hemiciclo volantes a través de los cuales acusaron al gobierno de “lambeta de los gringos”. La sesión fue suspendida durante 20 minutos.
En ese momento el senador Cid, quien también fue insultado desde las barras y estaba muy molesto, le manifestó al comunista Lorier que él era el responsable de las agresiones que debió soportar la bancada oficialista.
El senador nacionalista Julio Lara intervino para tranquilizar a Cid quien estaba muy nervioso y quería pelear. Después Rafael Michelini (Nuevo Espacio) retiró a Cid del hemiciclo para calmarlo en el ambulatorio. Cuando se retomó la sesión, Lorier dijo que no eran integrantes del Partido Comunista quienes insultaron a los legisladores y que si algunos de ellos lo fueran, entonces pedía perdón.
El legislador comunista dijo que las tres modificaciones al acuerdo “no logran alterar lo que es su esencia negativa”. La sesión culminó pasadas la hora 23 con una manifestación de grupos anarquistas y de ultraizquierda en el entorno del Palacio Legislativo.
 

Los comunistas “eran amigos de EEUU y condenaron a Fidel”
El senador Eleuterio Fernández Huidobro (MPP) criticó duramente a los manifestantes del Partido Comunista que ayer protagonizaron hechos de violencia en el Parlamento tildando la reacción como “un residuo fundamentalista de la Guerra Fría, la que se terminó hace rato, pero muchos no se dieron ni cuenta”. Fernández Huidobro dijo en el Senado que en época de la “guerra caliente –haciendo referencia a la segunda guerra mundial– esos partidos eran amigos de los Estados Unidos e, incluso, condenaron a Sandino y aún a Fidel Castro por gángster cuando asaltó el Cuartel Moncada”.
“Así se sacrificaron las revoluciones obreras de España, Italia, Grecia y Francia, sacrificios que terminaron en verdaderas hecatombes, salvo en Yugoslavia, donde Tito les dijo que no y por eso fueron expulsados del Partido Comunista del Uruguay muchos hombres, entre ellos Héctor Rodríguez, acusado de ser ‘titista´, lo que pasaba a ser uno de los mayores crímenes del movimiento obrero uruguayo”, criticó el legislador del MPP.
Fernández Huidobro también la emprendió contra “la transformación por parte de Stalin de la lucha de clases en lucha entre estados, y la afirmación de que la emancipación de los pueblos se produciría cuando la URSS le ganara a los EEUU y los demás tendrían que subordinarse y seguir a la URSS, la vanguardia mundial del proletariado”.
 

 
Abollaron de un puntapié el auto de Arana
Mientras casi todos los senadores oficialistas votaban bajo un aluvión de criticas el Tratado de Inversiones con Estados Unidos, en las afueras del Palacio Legislativo un centenar de personas identificadas con los sectores más radicales del Frente Amplio (FA) coreaban cánticos contra el gobierno y los legisladores de su propia fuerza política a quienes acusaban de “traidores”, “vende Patria” y “lacayos del imperialismo yankee”.
Luego de ser desalojados de las barras, “decoraron” con papel higiénico las ventanas y columnas del Palacio hasta que la policía se los impidió.
En tanto, miembros del Frente Revolucionario de Alternativa Socialista (Fras) y del Movimiento Revolucionario Oriental (MRO) cortaban la calle entre el Parlamento y la plaza 1° de Mayo justo cuando pasaba por el lugar el ministro de Vivienda, Mariano Arana, en su coche particular.
A la voz de “Arana, ahí viene Arana” una señora alertó a sus compañeros de piquete que el ex intendente de Montevideo se acercaba al lugar. En seguida un grupo de estos militantes, algunos con la cara cubierta, detuvieron el auto del ministro y comenzaron a increparle la actitud del gobierno de Tabaré Vázquez respecto al tratado con EE.UU. Las criticas subieron de tono a medida y entre los gritos se coló algún insulto. Un señor amagó incluso con pegarle al ex intendente mostrando su puño derecho cerrado. Otros lo separaron para calmarlo.
Arana hacía gestos con sus manos como intentando no disgustar más a los enfervorizados manifestantes cuando finalmente, después de dos minutos interminables, corrieron las pancartas para dejar que continuara su marcha. El ministro arrancó y en ese momento, bajo todo tipo de insultos, el más nervioso de los piqueteros lo despidió con una patada en la puerta del chofer que abolló la chapa.
Arana clavó los frenos y se bajó para hacer frente, ahora sí, al grupo manifestantes. Uno de ellos, vestido de traje, contuvo al ministro y lo convenció de volver a su coche mientras, por debajo, cortas patadas procuraban alcanzarle los tobillos.
Arana se retiró del lugar visiblemente ofuscado y comenzó la quema de cubiertas.
 


Comentarios:
Uruguayos un revolucionario tiene que tener la grandeza de perdonar hasta quienes nos han tricionado,no se puede llegar al entendimiento por medio de insultos y violencia entre hermanos,se que hay diferencias y no encuentran el camino,esto sucede por olvidar las ideas que fueron desde el principio,un mundo mejor es pocible para aquellos que se arrepientan de corazon. saludos EL FIDEL1001
 
URUGUAYOS HAY QUE VOLVER A LAS RAICES SI QUIEREN SER PROTAGONISTAS CON LA PARTICIPACION Y CREACION DE IDEAS ENTRE TODOS CONSTRUIR UN MUNDO MEJOR DONDE LOS NIÑOS SEAN LOS MAS PRIVILEJIADOS.
 
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